𝐄𝐥 𝐩𝐥𝐚𝐜𝐞𝐫 𝐝𝐞 𝐧𝐨 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐫 𝐧𝐚𝐝𝐚

El orden de este finde era simple : no hacer NADA. Pero no me resultó tan fácil como parecía. Querer no organizar nada, no pensar tanto, no abrir las redes, no leer los mensajes…y recentrar en lo esencial mío.

Estos días solo quería dormir, estar y observar. Hasta leer me costaba. Siento que mi cuerpo y mente necesitaban liviandad y cosas simples.

En estos momentos, quiero sentir la sutilidad del viento y mirar sin parar al horizonte. Estar en silencio, entrar en este vacío para volver pronto a lo concreto.

Mis días de descansos son sagrados, cómo los momentos buscados en el cotidiano para cerrar mis ojos y sentir, nada más que sentir, sin juzgar ni poner razonamiento a mis sensaciones.


Permitirnos estos momentos son más que necesarios, ¿no les parece?
 

✍ texto : Charlie @las_terapias_de_charlie
☼ fotografía : Pipi @pipiamuchastegui de @Kohl.lab Estudio Creativo